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(NE – eclesiales.org) Con gran alegría y en el marco de una intensa celebración Eucarística dos diáconos del Sodalicio de Vida Cristiana fueron ayer ordenados sacerdotes. En el tercer Domingo de Adviento, y en el día que se celebra a Nuestra Señora de Guadalupe, Hernán Alvarez —de 32 años y de nacionalidad peruana— y Alejandro Gallego —de 33 años y de nacionalidad colombiana— recibieron el sacramento de la ordenación sacerdotal de manos del Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani.
La celebración Eucarística tuvo lugar en la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación, cuya amplia nave se vio completamente colmada de asistentes. Entre los presentes estuvo el Fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, Don Luis Fernando Figari, así como un gran número de miembros de la Familia Sodálite, junto a los padres, hermanos, familiares y amigos de los nuevos presbíteros, quienes expresaron su alegría y acción de gracias por los dos nuevos sacerdotes.
“Hoy que se van a ordenar estos hermanos nuestros van a actualizar esta presencia de Cristo Redentor”, recordó el Card. Cipriani durante su homilía, señalando que “cuando en estos días de Adviento estamos preparando el corazón para seguir a Jesús, para estos hermanos nuestros es motivo de especial alegría y emoción porque van a encarnarse en Cristo”. Asimismo, dirigiéndose a los nuevos sacerdotes, les destacó que “lo esencial, lo fundamental para el ministerio sacerdotal es un profundo lazo personal con Cristo. Por eso les recomiendo, el sacerdote debe ser un hombre que conoce a Jesús íntimamente, que lo ha encontrado y ha aprendido a amarlo”.
Asimismo, los invitó a cuidar de esa “base fuerte de vida espiritual” que debe tener todo sacerdote, pues “si el sacerdote no está unido a Cristo no es nadie”. Más adelante, alentándolos a vivir la prudencia y la humildad, el Arzobispo de Lima señaló también la importancia de la piedad filial a Santa María, afirmando que “el sacerdote es mariano en su misma esencia”, pues un sacerdote “o es mariano o no es un buen sacerdote”. Finalmente, expresó su alegría por “estos frutos de esta Familia Sodálite”, y agradeció asimismo a las familias y a los padres por la “entrega” de sus hijos. |