38o. aniversario del Sodalicio de Vida Cristiana -

El 8 de diciembre pasado el Sodalicio de Vida Cristiana en Chile se unió en oración a los miembros de la Familia Sodálite en todo el mundo para celebrar el 38o. aniversario de su fundación.



Se realiza III Asamblea Plenaria del MVC -

Se realizó del 1 al 8 de diciembre en Santiago de Guayaquil, la III Asamblea Plenaria del Movimiento de Vida Cristiana, bajo el lema «Yo os he elegido a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca» (Jn 15,16).



Tres nuevos profesos perpetuos en el Sodalicio de Vida Cristiana -

La comunidad sodálite celebró con inmensa gratitud a Dios los compromisos de plena disponibilidad apostólica que tres hermanos realizaron a perpetuidad en el Sodalicio de Vida Cristiana.



Jueves, 29 de julio de 2010 Inicio arrow Noticias arrow Agencia vaticana entrevista al Fundador del Sodalitium
Movimiento de Vida Cristiana - Chile Centro de Estudios Católicos - Chile
Agencia vaticana entrevista al Fundador del Sodalitium Imprimir E-mail
31.07.2007
Roma 31/07 (NE - eclesiales.org) Con ocasión de publicar un Dossier sobre diversas realidades en la Iglesia, este 28 de julio, la Agencia Fides, de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, ha publicado una extensa entrevista a D. Luis Fernando Figari, fundador de la Familia Sodálite. En la entrevista concedida a la agencia vaticana el fundador y pensador de origen peruano recuerda diversos hitos en los orígenes e historia de esa familia espiritual, hoy extendida a los cinco continentes, destacando asimismo algunos de los principales desafíos y perspectivas para la evangelización en estos inicios de un nuevo siglo. La entrevista va pasando de una a otra de las diversas fundaciones que constituyen la Familia Sodálite, así como planteando interesantes preguntas sobre realidades de la Iglesia y del mundo. Al ser preguntado sobre los orígenes del Sodalitium Christianae Vitae, Sociedad de Vida Apostólica aprobada por el Papa Juan Pablo II en 1997, L.F. Figari subrayó que su origen es Dios, como más adelante ratificará en otras respuestas: "la iniciativa siempre viene de Él". En relación a su propio itinerario espiritual señaló que fue Dios quien "suscitó un proceso de búsqueda sobre el sentido de mi propia vida y sobre la consciencia de que era urgentísimo construir una sociedad más justa, más respetuosa de la dignidad y los derechos humanos, más fraterna y pacífica. Fue un proceso intenso, iluminado por la fe, que fue haciéndose vida y me fue llevando a la convicción de que la clave de todo cambio está en el ser humano. Y la única fuerza que puede producir ese cambio en la persona es la fe". Poco a poco, señaló, fue "naciendo la idea de asociar a otras personas para el gran sueño de vivir la reconciliación traída por Jesús y de hacerse servidores de la Palabra para anunciar a todos que los espejismos y sucedáneos que tanto abundan no son la solución, sino que ella sólo está en el Señor Jesús".

En este proceso destacó asimismo "la cercanía y acompañamiento de varios Sucesores de los Apóstoles" desde el inicio de esta familia espiritual, lo que fue "motivo de mayor ardor en el compromiso por adherirse a la fe, llevarla al corazón y plasmarla en la acción cooperando con la amorosa gracia que el Espíritu derrama en los corazones, buscando en todo responder al divino Plan. Hoy con inmensa gratitud a Dios el mínimo Sodalitium está sirviendo en la misión de la Iglesia en numerosos países". Con el tiempo, recordó, buscando responder al Plan de Dios, tuvieron lugar las diversas fundaciones que conforman, junto al Sodalitium, esta familia espiritual en clara expansión.

Ante una pregunta de la Agencia Fides sobre el significativo crecimiento del Movimiento de Vida Cristiana en diversas partes del mundo, L.F. Figari destacó entre otras cosas que hoy "hay un gran hambre de Dios que requiere ser atendido" y recordó la "perspectiva dirigida al ser humano total" enraizada en la vida de dicho Movimiento eclesial. "Pero su crecimiento -añadió- no creo que se pueda atribuir a ello, ni al método pedagógico con que se vive el itinerario de fe, ni al sentido de comunión y fraternidad, sino tal vez a la invitación a que cada quien tome responsabilidad de la propia libertad, de acuerdo a su dignidad de persona humana. ¿Quizá por allí hay una clave? En corazones así dispuestos la gracia amorosa que el Espíritu derrama encuentra una cooperación efectiva. En última instancia toda bondad, todo bien viene de Dios".

Más adelante, respondiendo a una pregunta en torno a la evangelización de los jóvenes, el Fundador de la Familia Sodálite subrayó que "hay un sentido de aventura y de búsqueda de la verdad, de ansia de infinito, de nostalgia de reconciliación que está metido en lo profundo del joven. Cuando se tocan esas fibras interiores los jóvenes responden ansiando ser y vivir en autenticidad, escuchando lo hondo de su corazón. Se requiere intrepidez y dejar de lado el miedo. Por algo desde el Magisterio se viene repitiendo aquel '¡no tengáis miedo!', en vivo eco de Jesús. Los jóvenes que vencen el temor pueden vivir la audacia de la gran aventura del encuentro de amistad con el Señor Jesús. ¡Y de hecho muchos lo hacen!"

Preguntado luego sobre el papel que tienen los movimientos eclesiales hoy dentro de la Iglesia L.F. Figari afirmó que "ayer como hoy creo que es fundamental. Históricamente los movimientos han sido dones del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia". "Estoy convencido -añadió- que han habido muchas oleadas de 'movimientos' a lo largo de la historia de la Iglesia. Es una de las maneras en que el Espíritu vitaliza al Pueblo de Dios. Hoy aparece una nueva floración de ellos. Maravilla el surgimiento de movimientos con características y formas tan diversas, con estilos distintos, respondiendo a diversas necesidades pero vinculados sólidamente a la comunión eclesial. El gran don del Espíritu que se expresa en los movimientos eclesiales que nacen en el hoy de nuestra historia, en el cauce del Concilio Vaticano II, ha sido puesto espléndidamente de relieve por el Magisterio del Papa Juan Pablo II y del Papa Benedicto XVI". Asimismo, afirmó que "esas oleadas de expresiones asociativas eclesiales que llamamos movimientos son respuestas del Espíritu Santo ante los desafíos y nuevas situaciones con las cuales se va encontrando la Iglesia en su historia".

Más adelante, al responder a una pregunta sobre los nuevos desafíos que aparecen ante la juventud al comenzar este nuevo siglo, lamentó que hoy en día "hay numerosas crisis que debilitan la fe, especialmente de aquellos que menos formados están en ella. El secularismo, el racionalismo, el agnosticismo funcional, el hedonismo, la desconfianza epistemológica, la desvalorización del intelecto, reduccionismos de todo tipo y otras tendencias e ideologías ampliamente difundidas hoy son como un humus negativo cultural en el que la persona se debate sin dejar de aspirar a superar esas trampas para ser aquello que desde su interior aspira a ser. Hay una dimisión generalizada de lo humano, de la dignidad de la persona. Este clima adverso podría sintetizarse en tres crisis: del pensamiento, de los deseos y de la acción. La juventud, en general, las sufre muy fuertemente por ser más proclive a caer en el subjetivismo, fomentado por los medios. Por ello el anuncio de la fe debe ser integral y responder a esas tres áreas críticas".

"Frente a toda la problematicidad en torno a la verdad y el subjetivismo, es necesario anunciar con claridad a Aquel que es 'la Verdad', ayudando a que el conocimiento de Jesús vaya parejo con sus enseñanzas, la fe que custodia la Iglesia. Ante una confusión entre ‘me gusta’ por tanto es bueno, ‘no me gusta’ por tanto es malo, ante la crisis de valores y de deseos, ofrecer el Camino del Señor, de Aquel que pasó haciendo el bien y que asume situaciones duras y que producen sufrimiento por causa de valores auténticos y mayores".

Respondiendo a otra de las preguntas formuladas por Fides, esta vez en torno a la propuesta que ofrece el Movimiento de Vida Cristiana frente a los nuevos problemas que se plantean en la sociedad y en la Iglesia, el fundador de la Familia Sodálite recordó que "sin Dios ni el hombre ni la sociedad pueden alcanzar sus metas. La respuesta del Movimiento nace de la fe y de la adhesión, afectiva y efectiva a la Iglesia. Hoy que tantas cosas son puestas en cuestión se tiene la firme convicción de que la fe y la activa vida eclesial constituyen la clave para la realización de la persona humana y para hallar respuestas a las dificultades que se presentan en la vida económica, social, cultural".

Asimismo, concluyendo la extensa entrevista realizada por la agencia de noticias vaticana, destacó que el "Movimiento de Vida Cristiana ha venido desarrollando sus actividades, buscando atender activamente al hambre de Dios, así como solidaria y fraternamente al hambre de pan, hambre de salud, hambre de techo, hambre de vestido, hambre de convivencia social reconciliada, de estructuras que respondan a la dignidad y derechos del ser humano según el divino Plan. Siendo lo fundamental la evangelización propiamente tal, el anuncio del Señor Jesús y su Reino, ante la descristianización creciente de nuestros tiempos, tampoco se debe dejar de recordar que el seguimiento de Cristo tiene consecuencias en la vida social que deben ser implementadas".

Si lo desea puede leer la entrevista completa en www.eclesiales.org/entrevistafides.html
 
< Anterior   Siguiente >
© 2010 Sodalicio de Vida Cristiana - Chile
Joomla! is Free Software released under the GNU/GPL License.